Técnicas japonesas de respiración
Una de las técnicas japonesas del reiki para lograr estados de relajación se da mediante el uso intensivo de la adecuada respiración. Parte de buscar la propia conciencia del hecho de respirar para llegar a lograr un estado de paz interior.
La respiración, dentro de las enseñanzas de reiki, ocupa un lugar fundamental. Es que, mediante ella, se obtiene la claridad mental y la búsqueda de la paz interior. Todo parte de tomar conciencia de la propia respiración, para lograr recuperar el equilibrio.
Debes buscar un sitio tranquilo y ambientarlo acorde a lo que quieres realizar. No debes ser interrumpido y puedes acompañar la situación con algún sahumerio y música relajante. Comienza por sentarte con la espalda bien recta, entrecerrando tus ojos suavemente y tratando de dejar la mente en blanco, haciendo foco de nuestra atención en la punta de los dedos.
Relaja todo tu cuerpo, inhalando y exhalando pacíficamente. Ubica tus manos debajo de la zona del ombligo y concéntrate en ella, mientras sigues respirando suavemente, percibiendo las sensaciones que se manifiestan. Verás como al finalizar, cuando sea el momento de abrir nuevamente los ojos y "regresar" al mundo exterior te sentirás diferente.
Puedes realizar este ejercicio siempre que sientas que necesitas conectar un poco más con tu cuerpo y mente. Las enseñanzas del reiki pueden hacerte muy bien.En el Dento Reiki (término usado para describir el Reiki original), los ejercicios de respiración son claves para complementar las terapias con pacientes en el consultorio, así como para ayudar a los alumnos a conseguir una mejor concentración o meditación.
Por ejemplo, cuando tenemos un grupo de alumnos inquietos, alegres, conversadores es preciso usar el Método de Respiración Gassho, el mismo que hará centrarse en la clase, olvidar sus inquietas ideas y estado bromista. Sin embargo, es un ejercicio muy poderoso para vencer las dificultades de los alumnos hiperactivos así como de los recién iniciados para convertirlos en buenos practicantes de la meditación Gassho.
El ejercicio necesita de una invocación a la imaginación, concentración y visualización. Luego pedimos a los alumnos que se sienten cómodamente con los pies bien planos al suelo, la columna recta, los ojos cerrados y las manos en el regazo (sobre las rodillas).
Podemos poner una música relajante de fondo y les solicitamos que coloquen sus manos en posición Gassho (manos juntas al lado del corazón); suavemente deben inhalar y exhalar, pero con cierta fuerza para ir preparando nuestra imaginación. Así es, les pedimos que imaginen que inhalan por las yemas de los dedos y exhalan por el canto y centro de la palma de las manos. Como Maestros vamos fijando el paso, primero al ritmo de las pulsaciones del corazón, y luego acelerando la cadencia. Dura no más de 10 minutos y genera una vibración en el salón o ambiente muy alta, tanto que después los alumnos harán comentarios diversos señalando haber sentido muchas sensaciones increíbles.
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